Por un lado: la PORTLAND en cemento antracita. Ofrece una sensación táctil única debida a su incomparable superficie de cemento auténtico, expresión de gran firmeza y resistencia. Cada frente está hecho a mano y es, por tanto, un ejemplar único.

Por el otro lado: la CORONA en blanco brillante. Con su sumamente lisa y brillante superficie, el laminado de vidrio crea un dinámico contraste.